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Fe­liz 2010, o La en­tra­da de ori­gi­nal tí­tu­lo

Pues ya lle­gó. Hoy es­ta hu­mil­de bi­tá­co­ra co­mien­za, co­mo las re­vis­tas an­ti­guas, su Año 3 –que no su ter­cer año– ya que cum­pli­rá dos el pró­xi­mo mar­zo. Ha­gan us­te­des las cuen­tas, y ve­rán de cuán­tas ma­ne­ras se pue­de me­dir el tiem­po.

En es­tos días en que com­ple­ta­mos una ór­bi­ta más al­re­de­dor del Sol, a to­dos nos aprie­tan los re­sú­me­nes por de­trás y los pro­pó­si­tos por de­lan­te. Una suer­te de sand­wich vi­tal, del que in­ten­ta­mos sa­lir en el mis­mo día. Re­co­pi­la­to­rios y anun­cios de nue­vos pro­gra­mas en la te­le. Lan­za­mien­to de nue­vos pro­duc­tos en cuan­to pa­sen los Re­yes Su­fi­cien­te­men­te Avan­za­dos Tec­no­ló­gi­ca­men­te. Nue­vos re­tos, nue­vas ideas, nue­vos áni­mos, vie­jas in­ten­cio­nes.

Ha si­do un año en el que he es­ta­bi­li­za­do mi cua­derno, y se­rá el año en el que de­je de de­cir blog. He de­ci­di­do usar me­jor mi idio­ma. Bi­tá­co­ra, co­mo la del na­ve­gan­te. Fri­qui en vez de geek, (por­que ade­más tie­ne ma­la tra­duc­ción), en­tra­da o ar­tícu­lo en lu­gar de post.

Y voy a ha­blar­les a to­dos de us­ted, por­que se lo me­re­cen.

Es­te es un cua­derno orien­ta­do ha­cia la cien­cia fic­ción y el fu­tu­ro, pe­ro es un cua­derno per­so­nal. Al me­nos se ha con­ver­ti­do en eso; y por eso a ve­ces la te­má­ti­ca ha si­do só­lo una ex­cu­sa pa­ra ha­blar de otras co­sas. He in­ten­ta­do po­ten­ciar la se­rie de Ex­trac­tos Mí­ni­mos, y quie­ro se­guir ha­cién­do­lo en el año que en­tra. He des­po­tri­ca­do de lo que me ha ve­ni­do en ga­na, y el año nue­vo lo ha­ré otra vez, las ve­ces que ha­ga fal­ta. Es­cri­bo po­co, pe­ro lo ha­go cuan­do me ape­te­ce. Hay co­sas que cam­bia­ré y otras que no. Ya ve­re­mos.

Es­te ha si­do el año de la cri­sis, y del 40 ani­ver­sa­rio de la lle­ga­da a la lu­na. Del fi­nal de Battles­tar Ga­lac­ti­ca y del re­ini­cio de Star Trek. Es­te ha si­do el año de Torch­wood y del des­cu­bri­mien­to de agua en nues­tro sa­té­li­te. El año en que la te­le­vi­sión en Es­pa­ña vuel­ve a ol­vi­dar­se de nues­tro gé­ne­ro. El año en el que unos in­de­sea­bles han in­ten­ta­do vio­lar nues­tros de­re­chos fun­da­men­ta­les en una ley so­bre eco­no­mía. El año de la des­pe­di­da del Dé­ci­mo Doc­tor.

Ya só­lo me que­da de­sear­les que el año que en­tra les trai­ga sa­lud. Can­ti­da­des in­dus­tria­les de sa­lud, a to­dos. Y de mo­do ac­ce­so­rio, que se re­vi­ta­li­ce la pre­sen­cia del hom­bre en el es­pa­cio, con ca­pi­tal pú­bli­co o pri­va­do, por­que si­go pen­san­do que se­rá lo que nos sal­ve de no­so­tros mis­mos.

Un abra­zo.

The Plan

The Plan es una pe­lí­cu­la ex­tra­ña. He leí­do bas­tan­tes crí­ti­cas y eso, son bas­tan­te crí­ti­cas. Pres­cin­di­ble, va­cía, de­cep­cio­nan­te. Et­cé­te­ra.

Creo que mu­chos fans de la se­rie es­pe­ra­ban El Plan. El plan con ma­yús­cu­las. La pri­me­ra gue­rra Cy­lon. Có­mo lle­ga­ron los cin­co pri­me­ros, có­mo con­tac­ta­ron con los cen­tu­rio­nes, có­mo se ges­ta­ron los mo­de­los hu­ma­noi­des. Por qué el ata­que a las co­lo­nias.

No ol­vi­de­mos que el guión es­tá es­cri­to por Ja­ne Es­pen­son, al­ma ma­ter y ex–show­run­ner de Ca­pri­ca, cu­yo pi­lo­to, mag­ní­fi­ca obra de la me­jor cien­cia fic­ción ac­tual, vol­vía a ser, co­mo en los me­jo­res mo­men­tos de BSG, una fi­ní­si­ma mez­cla de per­so­na­jes y cir­cuns­tan­cias, de hu­ma­nas y com­ple­jas si­tua­cio­nes.

Eso es The Plan. El por­qué del cam­bio de com­por­ta­mien­to de los cy­lon. La evo­lu­ción per­so­nal de los nue­vos mo­de­los, des­de la ab­so­lu­ta psi­co­pa­tía del Ca­vil de Ga­lac­ti­ca a la to­tal trans­for­ma­ción de Si­mon, pa­san­do por el cal­va­rio de Boo­mer al des­cu­brir su ver­da­de­ra con­di­ción. La hu­ma­ni­za­ción de ca­si au­tén­ti­cos hu­ma­nos.

En­ton­ces, ¿qué es lo que no fun­cio­na?.

Efec­ti­va­men­te, The Plan es una pe­lí­cu­la pres­cin­di­ble den­tro de la his­to­ria, en el sen­ti­do de que no apor­ta nin­gu­na in­for­ma­ción que des­ve­le nue­vas cla­ves. Tam­po­co lo ha­cía Ra­zor, y real­men­te era una pe­lí­cu­la so­ber­bia. El pro­ble­ma es de am­bi­ción. Creo que The Plan es una mi­ni­se­rie frus­tra­da. Ha­bría si­do fan­tás­ti­co ce­rrar el círcu­lo con una mi­ni­se­rie co­mo la pri­me­ra. Un acer­ca­mien­to de­ta­lla­do a los per­so­na­jes, ha­ber pro­fun­di­za­do más en al­guno de los ca­rac­te­res, y ló­gi­ca­men­te ha­ber re­tro­ce­di­do en el tiem­po has­ta la lle­ga­da de los cin­co pri­me­ros.

Pe­ro no me ha dis­gus­ta­do en ab­so­lu­to. Pe­se a al­gu­nas es­ce­nas su­per­fluas y una di­rec­ción un po­co pla­na. Y el abu­so del ar­chi­ve foo­ta­ge. Pe­ro es­pe­ra­ba mu­cho me­nos. Me que­do con la idea.

Am­bien­tes

Es­ta ma­ña­na lle­vé a mi hi­ja al co­le­gio; ha­bía llo­vi­do y el sue­lo es­ta­ba en­char­ca­do. Ade­más, un po­co de nie­bla ha­cía el ai­re es­pe­cial­men­te hú­me­do, co­mo el que se res­pi­ra en la du­cha. Los ni­ños su­bie­ron a cla­se tras el tim­bre sin pri­sa pe­ro or­de­na­da­men­te, y en un par de mi­nu­tos el pa­tio del co­le­gio se que­dó de­sier­to, de­jan­do so­lo el feo edi­fi­cio en una ma­ña­na bru­mo­sa lle­na de si­len­cio. Y gris.

El si­len­cio y la nie­bla me re­cor­da­ron Battles­tar Ga­lac­ti­ca, y la te­rri­ble y con­ti­nua sen­sa­ción de so­le­dad que con­si­gue trans­mi­tir en ca­da mi­nu­to, que co­mo esa nie­bla de fon­do te chi­lla a ca­da mo­men­to que no hay es­pe­ran­za, que só­lo unos po­cos va­gan sin rum­bo y ha­cia nin­gún si­tio des­pués de ca­si ser ex­ter­mi­na­dos. Des­pués me fui a tra­ba­jar y al ra­to sa­lió el sol.

Mis diez me­jo­res fra­ses de la Cien­cia Fic­ción

«No con­si­go acos­tum­brar­me a es­tas re­su­rrec­cio­nes»

—Snaut (Jü­ri Jär­vet)
So­la­ris (An­drei Tar­kovs­ki, 1972)—#10


«Es­tá muer­to, Jim»

—Leo­nard Mc­Coy (De­Fo­rest Ke­lley)
Star Trek (1966)—#9


«No se ofus­que con es­te te­rror tec­no­ló­gi­co que ha cons­trui­do. La po­si­bi­li­dad de des­truir un pla­ne­ta es al­go in­sig­ni­fi­can­te com­pa­ra­do con el po­der de la Fuer­za»

—Darth Va­der (Ja­mes Earl Jo­nes) a Moff Tar­kin (Pe­ter Cushing)
La gue­rra de las ga­la­xias (Geor­ge Lu­cas, 1977)—#8


«Da­ve, es­ta con­ver­sa­ción ya no tie­ne nin­gún sen­ti­do. Adiós»

—HAL 9000
2001: Una odi­sea del es­pa­cio (Stan­ley Ku­brick, 1968)—#7


«Yo he vis­to co­sas que vo­so­tros no cree­ríais: Ata­car na­ves en lla­mas más allá de Orión. He vis­to ra­yos C bri­llar en la os­cu­ri­dad cer­ca de la Puer­ta de Tannhäu­ser. To­dos esos mo­men­tos se per­de­rán en el tiem­po co­mo lá­gri­mas en la llu­via. Es ho­ra de mo­rir»

—Roy Batty (Rut­ger Hauer)
Bla­de Run­ner (Rid­ley Scott, 1982)—#6


«[…] de­be­mos que­dar­nos aquí, y por una ra­zón muy sim­ple; pre­gun­te a diez cien­tí­fi­cos di­fe­ren­tes so­bre me­dio am­bien­te, con­trol de la po­bla­ción o ge­né­ti­ca y ob­ten­drá 10 res­pues­tas dis­tin­tas, pe­ro hay al­go en lo que to­dos los cien­tí­fi­cos del pla­ne­ta coin­ci­den. Ya sea den­tro de cien, mil o un mi­llón de años, con el tiem­po el sol de en­fria­rá y se apa­ga­rá, y cuan­do eso ocu­rra no so­lo se­rá nues­tro fin, sino el de Ma­rilyn Mon­roe, Lao-Tzu, Eins­tein, Nel­son Man­de­la, Buddy Holly, Aris­tó­fa­nes; y to­do es­to, to­do es­to ha­brá si­do inú­til si no lle­ga­mos a las es­tre­llas»

—Jef­frey Sin­clair (Mi­chael O’Hare)
Baby­lon 5 (1994)—#5


«¿Sa­be lo que me gus­ta de las his­to­rias so­bre Klin­gons? Na­da. Mue­re un mon­tón de gen­te y na­die ob­tie­ne be­ne­fi­cios»

—Quark (Ar­min Shi­mer­man)
Star Trek: Es­pa­cio Pro­fun­do Nue­ve (1993)—#4


«[… ] vi ex­plo­tar una es­tre­lla y es­par­cir las pie­zas con las que se ar­ma el uni­ver­so. Otras es­tre­llas, otros pla­ne­tas y qui­zás otra vi­da. ¡Una su­per­no­va, la Crea­ción mis­ma! Yo es­ta­ba allí. Yo que­ría ver aque­llo y for­mar par­te de ese ins­tan­te. ¿Sa­bes có­mo per­ci­bí uno de los acon­te­ci­mien­tos más glo­rio­sos del uni­ver­so? Con es­tas ri­dí­cu­las es­fe­ras ge­la­ti­no­sas de mi crá­neo. Con ojos di­se­ña­dos pa­ra per­ci­bir una in­sig­ni­fi­can­te frac­ción del es­pec­tro elec­tro­mag­né­ti­co. Con oí­dos di­se­ña­dos só­lo pa­ra es­cu­char vi­bra­cio­nes del ai­re. […] ¡Yo no quie­ro ser hu­mano! ¡Quie­ro ver los ra­yos gam­ma! ¡Quie­ro oír los ra­yos X! ¡Y quie­ro oler la ma­te­ria os­cu­ra! ¿Ves lo ab­sur­do de lo que soy? Ni si­quie­ra pue­do ex­pre­sar es­tas co­sas con pro­pie­dad, por­que ten­go que con­cep­tua­li­zar ideas com­ple­jas con es­te es­tú­pi­do y li­mi­tan­te len­gua­je. Pe­ro sé que no quie­ro es­tas pa­tas pren­si­les pa­ra mo­ver­me. Y sí quie­ro sen­tir el vien­to de la su­per­no­va so­plar so­bre mí. ¡Soy una má­qui­na, y quie­ro sa­ber mu­cho más! ¡Pue­do ex­pe­ri­men­tar mu­cho más, pe­ro es­toy atra­pa­do en es­te cuer­po ab­sur­do! ¿Y por qué? Por­que mis cin­co crea­do­res pen­sa­ron que Dios lo que­ría así»

—John Ca­vil (Dean Stock­well)
Battles­tar Ga­lac­ti­ca (2003)—#3


«No­so­tros en ab­so­lu­to que­re­mos con­quis­tar el es­pa­cio, sino ex­pan­dir la Tie­rra has­ta el in­fi­ni­to. No que­re­mos otros mun­dos, sino un es­pe­jo. Bus­ca­mos un con­tac­to y nun­ca lo lo­gra­re­mos. Nues­tra es­tú­pi­da pos­tu­ra es la de al­guien es­for­zán­do­se por un ob­je­ti­vo que le ate­rra y no de­sea con­se­guir. ¡El hom­bre ne­ce­si­ta al hom­bre!»

—Snaut (Jü­ri Jär­vet)
So­la­ris (An­drei Tar­kovs­ki, 1972)—#2


«Gue­rra es paz. Li­ber­tad es es­cla­vi­tud. Ig­no­ran­cia es fuer­za»

—Geor­ge Or­well, 1984—#1


Pron­to

No pue­do es­pe­rar…

Mis me­jo­res se­cun­da­rios de la Cien­cia Fic­ción

Los per­so­na­jes se­cun­da­rios, ya sean pun­tua­les o re­cu­rren­tes, son es­pe­cial­men­te im­por­tan­tes en las se­ries de cien­cia fic­ción. En al­gu­nas han lle­ga­do a ser ver­da­de­ros per­so­na­jes prin­ci­pa­les (co­mo Tigh, Dua­lla, Ty­rol o An­ders en BSG, o Wool­sey en SG:A, por ci­tar al­gu­nos) y no es­ta­rán en es­te ran­king. Sí quie­ro des­ta­car que la ca­li­dad de los ac­to­res de re­par­to de es­tas se­ries es ex­cep­cio­nal, su­peran­do en mu­chas oca­sio­nes a los prin­ci­pa­les. Muy pro­ba­ble­men­te he de­ja­do fue­ra a per­so­na­jes que me­re­ce­rían ser re­cor­da­dos, co­mo Lee­ta, Rom y Nog, Du­kat, Kai Winn, Da­mar y We­youn de DS9; Billy y Tom Za­rek de BSG; Ja­ni­ce Rand de ST:TOS, Mor­den de B5, Mic­key Smith de Doc­tor Who, y tan­tos otros que se me ol­vi­dan.

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vicfontaine10. Vic Fon­tai­ne (Star Trek: Es­pa­cio Pro­fun­do Nue­ve).
In­ter­pre­ta­do por Ja­mes Da­rren.

La com­pro­ba­ción de que un guión es bueno es ha­cer que un per­so­na­je im­po­si­ble, que en otras cir­cuns­tan­cias re­sul­ta­ría ri­dícu­lo, for­me par­te de la tra­ma con sol­tu­ra y pe­so. Es el ca­so de es­te croo­ner es­pa­cial; el ho­lo­gra­ma de un can­tan­te de los años se­sen­ta que sir­ve de asue­to, con­fi­den­te y con­se­je­ro a los su­fri­dos ha­bi­tan­tes de una es­ta­ción es­pa­cial. Bas­tan­te ri­dícu­lo so­bre el pa­pel, pe­ro emo­cio­nan­te en la pan­ta­lla. La des­pe­di­da del ca­pi­tán Sis­ko a su tri­pu­la­ción en el lo­cal de Vic Fon­tai­ne es­tá en­tre las es­ce­nas más me­mo­ra­bles de la cien­cia fic­ción te­le­vi­si­va. ¿Que no? Véan­se las sie­te tem­po­ra­das.

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guinan9. Gui­nan (Star Trek: La nue­va ge­ne­ra­ción).
In­ter­pre­ta­da por Whoo­pi Gold­berg.

Di­cen que la pro­pia Whoo­pi Gold­berg pi­dió apa­re­cer en la se­rie, por la in­fluen­cia que la ac­triz Ni­che­lle Ni­chols, en el pa­pel de Uhu­ra en Star Trek, ha­bía ejer­ci­do so­bre la po­bla­ción ne­gra es­ta­dou­ni­den­se en una épo­ca de fuer­tes epi­so­dios de ra­cis­mo, y lo que sig­ni­fi­có en la lu­cha por los de­re­chos de los afro­ame­ri­ca­nos. Pe­se a ser un per­so­na­je en cier­to mo­do ño­ño, apor­tó a la se­rie una ac­tua­ción de pri­mer or­den, y por su­pues­to un ti­rón me­diá­ti­co que sal­vó epi­so­dios y au­dien­cias.

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mudd8. Harry Fen­ton Mudd (Star Trek: La Se­rie Ori­gi­nal).
In­ter­pre­ta­do por Ro­ger C. Car­mel.

Pa­ra­dig­ma del «ma­lo sim­pá­ti­co», co­mo el que bor­dó Kirk Dou­glas en «El día de los tram­po­sos» unos años más tar­de; con­tra­ban­dis­ta pí­ca­ro, mu­je­rie­go y be­be­dor, Harry Mudd es un per­so­na­je com­ple­ta­men­te doc­torwho­siano en el uni­ver­so trek. Es el ado­ra­ble psi­có­pa­ta que po­ne un to­que de hu­mor en las si­tua­cio­nes di­fí­ci­les. Tí­pi­co has­ta la sa­cie­dad en cual­quier otra se­rie o pe­lí­cu­la, es exac­ta­men­te lo que uno no es­pe­ra en una de cien­cia fic­ción. De ahí su éxi­to.

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chapel7. Chris­ti­ne Cha­pel (Star Trek: La Se­rie Ori­gi­nal).
In­ter­pre­ta­da por Ma­jel Ba­rrett.

Los ami­gos fri­quis que co­noz­can The Ca­ge, el pri­mer epi­so­dio pi­lo­to de Star Trek, re­cor­da­rán que el pa­pel que in­ter­pre­ta­ba Ma­jel Ba­rrett era el de pri­mer ofi­cial del En­ter­pri­se, se­gun­do de a bor­do del ca­pi­tán Pi­ke. En 1966 era in­via­ble que una mu­jer tu­vie­ra un pues­to tan al­to en una je­rar­quía, y los pa­tro­ci­na­do­res se que­ja­ban ade­más de que los ac­to­res no fu­ma­ran en el in­te­rior de la na­ve. Es­ta es­tre­chez men­tal nos brin­dó a la en­fer­me­ra Cha­pel, ena­mo­ra­da en si­len­cio de Spock, su­fri­do­ra del hu­mor de Mc­Coy y una de las más ele­gan­tes ac­tri­ces que han po­bla­do la cien­cia fic­ción. La as­cen­die­ron a doc­to­ra en la pri­me­ra pe­lí­cu­la de la fran­qui­cia, co­sa que me­re­cía des­de mu­cho an­tes.

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lwaxana6. Lwa­xa­na Troi (Star Trek: La Nue­va Ge­ne­ra­ción y Es­pa­cio Pro­fun­do Nue­ve).
In­ter­pre­ta­da por Ma­jel Ba­rrett.

La jus­ta­men­te lla­ma­da Pri­me­ra Da­ma de Star Trek apa­re­ce en es­ta lis­ta dos ve­ces por mé­ri­tos pro­pios. Ade­más de in­ter­pre­tar a una va­lien­te pri­me­ra ofi­cial y a una dis­cre­ta y ele­gan­te en­fer­me­ra, el pa­pel que le otor­gó de­fi­ni­ti­va­men­te su tí­tu­lo fue el de Lwa­xa­na, Hi­ja de la Quin­ta Ca­sa, Cus­to­dia del Sa­gra­do Cá­liz de Rixx, He­re­de­ra de los San­tos Ani­llos de Be­ta­zed, ma­dre de la con­se­je­ra Dean­na Troi. De su pa­so por TNG y DS9 que­dan mu­chos de los más hi­la­ran­tes epi­so­dios y de las más en­tra­ña­bles si­tua­cio­nes de la fran­qui­cia. Ma­jel Ba­rrett, fa­lle­ci­da el pa­sa­do di­ciem­bre, tam­bién pres­tó su voz a la se­rie en­car­nan­do a la compu­tado­ra de va­rias de las na­ves.

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cain5. Al­mi­ran­te He­le­na Cain (Battles­tar Ga­lac­ti­ca).
In­ter­pre­ta­da por Mi­che­lle For­bes.

Que Mi­che­lle For­bes es una gran ac­triz ya lo de­mos­tró co­mo la al­fé­rez Ro La­ren en ST:TNG. En Battles­tar Ga­lac­ti­ca, in­ter­pre­tar un per­so­na­je co­mo el de la al­mi­ran­te Cain la ha au­pa­do al mon­te Olim­po de los fans. Que en BSG cual­quier per­so­na­je es des­ga­rra­do­ra­men­te hu­mano lo lle­va He­le­na Cain a su lí­mi­te, tan­to en los epi­so­dios re­gu­la­res de la se­rie co­mo en Ra­zor, la pe­lí­cu­la que mar­ca­ba la tran­si­ción en­tre la ter­ce­ra y la cuar­ta tem­po­ra­da. Sa­ber ha­cer creí­ble la dua­li­dad en­tre una fría e im­pla­ca­ble jus­ti­cie­ra y una per­so­na sen­si­ble y cer­ca­na es un re­to di­fí­cil, y son cóm­pli­ces de ello guio­nis­tas y ac­triz por igual.

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bester4. Al­fred Bes­ter (Baby­lon 5).
In­ter­pre­ta­do por Wal­ter Koe­nig.

El per­so­na­je se bau­ti­zó en ho­me­na­je al es­cri­tor de cien­cia fic­ción del mis­mo nom­bre, ga­na­dor del pri­mer pre­mio Hu­go por su obra El Hom­bre De­mo­li­do, pre­cur­so­ra de las no­ve­las de te­lé­pa­tas. En Baby­lon 5, Bes­ter es un al­to car­go del Cuer­po Psí­qui­co, se­me­jan­te en cier­to mo­do a la or­ga­ni­za­ción de te­lé­pa­tas de la no­ve­la. Wal­ter Koe­nig, que era co­no­ci­do por ha­ber in­ter­pre­ta­do a Pa­vel Che­kov en Star Trek, nun­ca se ha­bía dis­tin­gui­do por su ca­li­dad in­ter­pre­ta­ti­va, pe­ro en B5 con­si­gue au­par a su per­so­na­je a un lu­gar pre­do­mi­nan­te, en una se­rie don­de los ca­rac­te­res son la ba­se fun­da­men­tal de la tra­ma.

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cavil3. John Ca­vil (Battles­tar Ga­lac­ti­ca).
In­ter­pre­ta­do por Dean Stock­well.

Dean Stock­well, se­cun­da­rio de lu­jo de cual­quier si­tio en el que apa­rez­ca, da vi­da al más ve­te­rano de los cy­lons en la se­rie, el Nú­me­ro Uno. Só­lo el mo­nó­lo­go del epi­so­dio «No Exit» le ha­ce me­re­ce­dor de es­tar en la lis­ta. Pro­ba­ble­men­te el me­jor mo­men­to de la se­rie, jun­to con el se­cues­tro de Star­buck en Nue­va Ca­pri­ca. BSG es una de­li­cia en ge­ne­ral, una ge­nia­li­dad en su en­fo­que y una obra maes­tra en su con­jun­to, y sus per­so­na­jes an­to­ló­gi­cos sin ex­cep­ción. Cual­quie­ra po­dría es­tar aquí.

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q2. Q (Star Trek: La Nue­va Ge­ne­ra­ción y Vo­ya­ger).
In­ter­pre­ta­do por John de Lan­cie.

Sin du­da uno de los me­jo­res per­so­na­jes de Star Trek. He­re­de­ro di­rec­to del ya nom­bra­do Harry Mudd y de Tre­la­ne, Q es un se­mi­diós sim­pa­ti­cón, re­bel­de y con un hu­mor ne­gro de bas­tan­te mal gus­to. Co­mo re­ye­zue­lo des­pó­ti­co e in­fan­ti­loi­de, res­ca­ta la ima­gen del mo­nar­ca ca­pri­cho­so y he­do­nis­ta del XVIII, de gran po­der y tor­ci­da vo­lun­tad. Los re­gis­tros ac­to­ra­les de de Lan­cie ha­cen tan creí­ble al per­so­na­je que lo­gra un pa­pel fun­da­men­tal en el epi­so­dio fi­nal de la se­rie, All good things, y su apa­ri­ción en la pos­te­rior Star Trek: Vo­ya­ger. Gran­des mo­men­tos de la co­me­dia en Star Trek.

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garak1. Elim Ga­rak (Star Trek: Es­pa­cio Pro­fun­do Nue­ve).
In­ter­pre­ta­do por An­drew Ro­bin­son.

De una in­creí­ble pro­fun­di­dad es el per­so­na­je de Ga­rak en DS9. El dis­cre­to y tí­mi­do sas­tre es uno de los ca­rac­te­res más com­ple­jos y ri­cos de la cien­cia fic­ción. Es su­ma­men­te com­pli­ca­do ex­pre­sar en unas po­cas lí­neas la ca­li­dad del guión en el que se ba­san las in­ter­pre­ta­cio­nes de An­drew Ro­bin­son y el vir­tuo­sis­mo con el que las eje­cu­ta. Es uno de los mo­ti­vos por los que Es­pa­cio Pro­fun­do Nue­ve es una de las me­jo­res se­ries de la his­to­ria de la te­le­vi­sión y mi fa­vo­ri­ta.

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Pró­xi­ma­men­te: Mis diez me­jo­res fra­ses de la cien­cia fic­ción.

Man­tra

Mi ami­go Al­fon­so (co­edi­tor fan­tas­ma de es­te blog), me ha­ce lle­gar su des­ilu­sión en cuan­to a la ori­gi­na­li­dad del te­ma mu­si­cal prin­ci­pal de Battles­tar Ga­lac­ti­ca. Ha uti­li­za­do pa­ra ello una apa­ri­ción bas­tan­te –in­clu­so de­ma­sia­do– hin­dú de Cher can­tan­do el Gaia­tri Man­tra.

He in­ves­ti­ga­do un po­co y el Gaia­tri es la ora­ción más re­za­da en el hin­duis­mo. Es una ple­ga­ria, un himno, o una can­ción, se­gún se use. Un himno re­pe­ti­ti­vo que los sa­cer­do­tes re­ci­tan al ama­ne­cer y al atar­de­cer:

om
bjur bju­var suar
tat sa­vi­túr vá­re­niam
bjar­go de­vá­sia djī­ma­ji
djíio io naj pra­cho­dáiāt

«Oh, es­plén­di­do y vi­vaz Sol, te ofre­ce­mos es­ta ora­ción.
Ilu­mi­na es­ta anhe­lan­te men­te, sé nues­tro pro­tec­tor,
que la irra­dia­ción del di­vino rec­tor guíe nues­tro des­tino,
los sa­bios sa­lu­dan tu mag­ni­fi­cen­cia con obla­cio­nes y pa­la­bras de ala­ban­za.»

La ver­dad es que a pe­sar de la des­ilu­sión, me pa­re­ce una mag­ní­fi­ca en­tra­da pa­ra la se­rie. El sol que guía nues­tro des­tino. Los di­bu­jos de Star­buck. Pre­mo­ni­to­rio. In­clu­so cuan­do los guio­nis­tas no te­nían idea del fi­nal, esa can­ción era el prin­ci­pio. Una cu­rio­sa coin­ci­den­cia, o los de­sig­nios de Sa­vi­tri.

Hay ver­sio­nes. La que les ad­jun­to es la que me pa­re­ce más bo­ni­ta.

Y la que tan­to nos gus­ta.

Sa­lu­dos es­pi­ri­tua­les.

El fi­nal

Ha­blar del fi­nal de Battles­tar Ga­lac­ti­ca es ha­blar de mu­chas co­sas. En pri­mer lu­gar, es ha­blar del fi­nal de una de las me­jo­res se­ries de la his­to­ria. Si vi­vie­ra en los EEUU, eso se­ría to­do. Co­mo vi­vo en Es­pa­ña, un país don­de el de­por­te na­cio­nal es des­co­jo­nar­se del pró­ji­mo, has­ta es más di­ver­ti­do es­cri­bir so­bre las cir­cuns­tan­cias que ro­dean la emi­sión que so­bre la pro­pia se­rie.

Co­mo mu­chos ya sa­bréis, los úl­ti­mos diez epi­so­dios de Ga­lac­ti­ca (se­gun­da par­te de la cuar­ta tem­po­ra­da, in­te­rrum­pi­da por la huel­ga de guio­nis­tas) ter­mi­na­ron de emi­tir­se en Es­ta­dos Uni­dos el pa­sa­do 22 de mar­zo. En Es­pa­ña la pri­me­ra par­te de la tem­po­ra­da se vio de oc­tu­bre a di­ciem­bre de 2008, mes en el que sa­lió a la ven­ta el pack DVD con los diez ca­pí­tu­los y «Ra­zor», la pe­lí­cu­la que ha­ce de puen­te con la ter­ce­ra tem­po­ra­da.

Des­de di­ciem­bre, pues, en Sci­Fi Es­pa­ña no ha ha­bi­do no­ti­cia al­gu­na so­bre la emi­sión del res­to de la se­rie. Bueno, sí. Han pues­to los diez pri­me­ros ca­pí­tu­los otra vez. Aca­ba­da la re­po­si­ción, na­da. Ni una no­ti­cia en la pá­gi­na web. Na­da de na­da.

Sci­Fi Es­pa­ña es­tá gas­tan­do su (ya es­ca­so) tiem­po y el de sus es­pec­ta­do­res en se­ries que en USA lle­van ya tiem­po can­ce­la­das. Has­ta es­tán or­ga­ni­zan­do una Gi­ra del Co­che Fan­tás­ti­co. Dios. (más…)